Imagina la anarquía – artículo

revolHoy, con la revolución asamblearia a plena marcha en Rojava (norte de Siria) es un buen momento para volver a publicar el texto de un panfleto que escribí a mediados de 2008, y que se movió bastante en papel y por las redes. Era un momento de efervescencia asamblearia en mi ciudad. Seguramente ahora lo modificaría bastante, pero tiene su valor dejarlo tal cual se publicó, es un poco el reflejo de esa época más combativa, antes de un ligero bajón, que duró hasta las inesperadas y potentísimas acampadas del 15-M en 2011. En esto de la lucha social hay altibajos, flujos y reflujos, si hiciéramos un gráfico de actividades de grupos de base (asamblearios, autogestionados) tendría forma de sierra. (Esto daría para otro artículo). Este panfleto se sacó en un momento en que los movimientos de base estaban bien vivos y dejándose ver en la calle, hasta el punto de casi doblegar al ayuntamiento con su subida de tasas municipales. Aquí tenéis el artículo sin más, como reflejo de una época, pero también y con las ideas que expresa que son y seguirán siendo muy válidas (y más ahora con la revolución asamblearia Siria-kurda bien asentada y creciendo).

 

IMAGINA LA ANARQUÍA

- Imagínate una Salamanca en la que los barrios se gestionaran solos mediante las asambleas de vecinos, sin políticos, y la federación de los barrios tomara las decisiones globales de la ciudad. La política estaría organizada de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo como hoy en día, y las decisiones de la federación deberían ratificarse en cada asamblea barrial. Sin políticos y sin que nadie viviera exclusivamente de ello.

- Imagínate una economía en que las empresas no fueran de ningún patrón, sino que fueran gestionadas por los trabajadores. Los dueños de los negocios, de las fábricas, de los talleres, de la maquinaria,… serían los mismos trabajadores, y el que ahora es el empresario será uno más en la asamblea, trabajando y compartiendo los beneficios y las penas.

- Imagínate una sociedad sin cárceles, ni jueces ni policías. Sin privilegios no habría delitos (o al menos no se darían la inmensa mayoría de ellos). Aun así cuando hicieran falta se formarían tribunales populares, formados por gente del entorno del delincuente y de la víctima si la hubiera, y lo juzgarían buscando su reinserción. En caso de algunos enfermos mentales como violadores o sicópatas peligrosos se crearían centros donde serían recluidos y cuidados hasta que hiciera falta. Pero en ningún caso, nunca, se metería a nadie en esas tumbas en vida que sólo destrozan al ser humano y lo envilecen, como son las cárceles.

- Imagínate que las personas no recibiesen según hubieran trabajado más o menos (que ya estaría muy bien, sin nadie que viviera de las rentas) sino que cada uno recibiera según su necesidad y que cada uno hiciera lo que pudiera. No habría paro porque los parados se repartirían entre las empresas. Por lo tanto habría que dedicar muy pocas horas a trabajar. Y no existirían ricos ni pobres, sino iguales.

- Imagínate una sociedad en la que nadie pudiera tener más de lo que necesitara. Nadie podría acumular casas, o negocios, o tierras, solo podrían tener lo que trabajaran o usaran. Esta norma favorece a los pobres, a la mayoría de los currelas, porque se hacen dueños y gestores colectivos del sitio donde trabajan, del sitio donde viven,… y es negativa para los ricos porque pierden sus privilegios y se deben conformar con ser dueños, sólo, de lo que puedan trabajar. Se acabaría el vivir de los demás.

- Imagínate, en resumen, que no haya gente que viva de dirigir la vida de los otros (políticos), ni de “gestionar” (empresarios), ni de juzgar al prójimo (jueces), ni de reprimir (policías), ni cientos de trabajos inútiles que sólo existen para que una minoría domine a la mayor parte del pueblo, pues todas esas cosas las haría el pueblo mediante asambleas barriales y voluntarios.

¿Te lo has imaginado?

Pues eso es una sociedad anarquista, eso es la anarquía. No habría ricos, ni pobres, desaparecería la destrucción ecológica que provoca la codicia de unos pocos y podríamos esforzarnos en recuperar la armonía con la naturaleza. Asumiríamos el protagonismo de nuestras vidas. No decimos que sea la sociedad perfecta, pero estamos convencidos de que funcionará, como mínimo, tan bien como la que tenemos hoy día. Y desde luego será mil veces mas justa.

En estos días estamos asistiendo a la aparición de un movimiento vecinal muy fuerte en Salamanca, que lucha para que las empresas no hagan lo que les dé la gana (antenas de telefonía móvil por ejemplo) y por que los políticos no nos roben (subida de tasas por ejemplo). Nosotras los anarquistas aspiramos a dar un paso mas allá, queremos que el pueblo, los barrios, tomen el control de la sociedad. No es cierto que hagan falta los políticos o los empresarios, aunque nos lo intenten hacer creer desesperadamente. No queremos nada público ni privado, sino que todo sea autogestionado. Para lograr una sociedad anarquista debe darse, en primer lugar, un fuerte movimiento vecinal, un hábito de los ciudadanos a asociarse, a hablar, a tomar decisiones en asamblea, a tener espíritu crítico en general. Pero también hace falta que la ciudadanía sea consciente de que es posible y necesaria una sociedad anarquista, que es lo que pretende este panfleto.

Hay que tener una visión global, mundial, pues así lo requieren estos tiempos que vivimos. Hay que pensar globalmente y actuar localmente. Es necesario que los pueblos nos organicemos y coordinemos con otros pueblos que aspiran a lo mismo. Estas ideas no son sólo pensadas por “cuatro gatos”. Aunque los medios de comunicación traten de acallarlo, aparecen por todo el mundo movimientos populares que crean cooperativas, centros sociales, luchan contra la destrucción de la naturaleza, contra las empresas, contra las guerras,… todos organizados horizontalmente. Esta lucha nueva a nivel mundial, que año tras año aumenta y se organiza, aspira a crear una sociedad libre durante el siglo XXI. Lucha por la anarquía que es nueva porque renace, pero que es tan vieja como viejas son las jerarquías y los estados, que aparecieron hace tan sólo 6.000 años y desde entonces no nos dejan “en paz”.

Actualmente los anarquistas en Salamanca creamos cooperativas agroecológicas, llevamos centros sociales y culturales (okupados o no), anarcosindicalismo, grupos juveniles y de afinidad, distribuidoras,.. sumando más de diez organizaciones, muchas de las cuales hace cinco años no existían.

Por todo lo dicho, compañero y compañera, ¡SALUD, LIBERTAD Y VIVA LA ANARQUÍA!

Lo que has leído es mi visión particular de la futura sociedad libertaria o anarquista. Porque hay diferentes maneras de plantear la anarquía, aunque todas tienen algo en común: la búsqueda de la felicidad del ser humano, mediante la ausencia de jerarquías y la autogestión popular, la igualdad y la libertad.

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